La importancia de la constancia en el sueño
Si despiertas agotado aunque “duermas lo suficiente”, quizá el problema no sea cuánto duermes, sino cuándo. Establecer y mantener horarios regulares para acostarte y levantarte puede transformar tu energía, tu salud y tu claridad mental de forma más profunda que sumar minutos en la cama. Este artículo explica por qué la consistencia circadiana es el hábito que casi todos pasan por alto y cómo adoptarlo sin fricción.Por qué un horario estable supera al simple cómputo de horasDormir siete, ocho o nueve horas no garantiza un descanso reparador si esas horas se mueven de un día a otro. Tu organismo funciona…
